“Alza tus ojos”, esas significativas palabras pronunciados por uno que es infalible, Jehová el Eterno, fueron expresadas en el pasado al venerable patriarca Abraham en un difícil momento de transición. Él y su sobrino Lot, tomaron la determinación de separarse debido a sus muchas posesiones. Ahora, Abraham, trataba de encontrar el camino y lugar señalado por la promesa como la tierra prometida.  Su preocupación no pasó por alto ante la vista divina. El Señor le habla personalmente, como acostumbraba, y le dice: “Alza tus ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre” (Génesis 13:14,15).  Los expertos aseguran que para conseguir nuestros sueños primero tenemos que visualizarlos; debe llegar ese momento donde alcemos nuestros ojos y la visión nos sea tan perceptible como la realidad misma.  En la Región Experimental Atlántica de Honduras hemos podido vivir esa experiencia.  Aquello que inició en el pensamiento de líderes visionarios dispuestos a alzar sus ojos, hoy se materializa ante nosotros lleno de la bendición de Dios. 

Los inicios de esta obra podemos ubicarlos en el pasado más próximo al nacimiento de la Misión Adventista de Honduras Nor-Occidental (hoy Asociación Adventista de Honduras Nor-Occidental), acaecida a inicios del año 1997, separándose de la gran Misión Central de Honduras que administraba prácticamente hasta entonces, todo el territorio hondureño, con la excepción del departamento insular del país.  Con una sede central más cercana, la feligresía de la región atlántica se sintió muy satisfecha, sin imaginar que la bendición de Dios iba más allá.  El diligente crecimiento que se fue observando en todo el territorio, llevó a la administración de la Unión Centroamericana Central, a alzar sus ojos una vez más y considerar una nueva división.  Fue de esa manera que se tomó el voto y a partir del mes de diciembre del año 2003 se da paso a una estructuración del campo que permitiría a la región atlántica administrarse de manera más directa.  

A partir de ese momento, esta región ha experimentado un crecimiento excepcional en todas las áreas. El Espíritu de Dios ha movido a nuestra hermandad y hemos cosechado muchas almas para su reino, obra que se traduce en nuevas congregaciones por todos los rincones de nuestro territorio. También resulta palpable el crecimiento económico resultante.  No podemos dar, ni por un instante, el lugar a la duda. Dios estaba, está y estará dirigiendo su iglesia en esta zona de nuestro país.

Bien podría decirse que la conformación de esta Región se tratara de una aventura muy osada, pero como el afamado Walt Disney lo dijera a su manera: Piensa, sueña, cree y atrévete, alabamos a Dios que puso líderes en la Unión Centroamericana Central que pensaron, soñaron, creyeron y se atrevieron a apostar por esta región.  Hoy, los resultados que se expondrán en el presente documento ante nuestro campo, nuestra Unión y nuestra División, darán fe en principio, de la maravillosa mano de Dios guiando tal proyecto, del vasto apoyo y noble dirección de nuestros líderes y de un empeño tenaz que brota en el ser de cada uno de los hermanos y obreros que conformamos esta región.  ¡Que Dios sea glorificado una vez más por sus maravillas entre nosotros! 

Pr. Peter M. Simpson H.

 NUESTRA HISTORIA

A finales del año 2003, se toma el voto en la Unión Centroamericana Central de abrir una Misión Experimental en la zona Atlántica la cual se denominaría Misión Experimental Atlántica de Honduras. La apertura de esta nueva misión obedecía al crecimiento experimentado en esta zona y el resto del territorio de la Misión Nor-Occidental de Honduras, haciéndose necesario el establecimiento de una nueva sede para dar mejor atención al campo.  La Misión Experimental Atlántica estaría constituida por los departamentos de Atlántica, Colón, Gracias a Dios y partes del departamento de Yoro, todos estos ubicados en la zona atlántica y costa norte del país.

Junto a la apertura de la misión experimental, se nombra entonces como Coordinador para la misma al Pr. Adán Ramos, y como Secretaria – Tesorera la Sra. Maxine de Valiente.  De esta manera, el 1 enero del año 2004 se inician las funciones de este campo. A esta fecha inaugural, el campo contaba con 44 iglesias organizadas, 28 grupos, 23 obreros y una feligresía de 23,159 miembros. Las operaciones de esta misión se dirigen desde la ciudad de La Ceiba, cabecera del departamento de Atlántida

En Junio del año 2005 se elige como coordinador, en sustitución del Pr. Ramos, al Pr. Peter M. Simpson quien junto a la Hna. Valiente continúan a la fecha en el desempeño de los cargos de Presidente y Secretaria – Tesorera respectivamente.

El 14 de noviembre del año 2006, la Unión Centroamericana Central toma el voto de solicitar ante la División Interamericana el estatus de Región para este campo; se consideraría dicho estatus a partir del año 2007 hasta finales del 2008. 

MISIÓN

“Glorificar a Dios, y bajo la influencia del Espíritu Santo, guiar a cada creyente a una experiencia de relación personal y transformadora con Cristo, que lo capacite como discípulo para compartir el evangelio eterno”.

VISIÓN

“Ver a la Misión Atlántica de Honduras con el poder de Dios y el esfuerzo de los obreros y la hermandad, crecer y multiplicarse en todo su territorio, plantando nuevos grupos e iglesias a través de las Pequeñas Congregaciones a fin de cumplir la misión evangelizadora de Jesucristo y en espera de su gloriosa venida”.

VALORES

  • Unidad
  • Esfuerzo
  • Lealtad
  • Honestidad